Felipe Cisneros cerró su campaña para continuar al frente de la Municipalidad de Monte Quemado con un acto que reunió a militantes, dirigentes y vecinos antes de la veda electoral. El candidato del Frente Encuentro Cívico concentró su último mensaje en la continuidad de su proyecto de gobierno y convocó a participar en los comicios municipales del domingo 2 de agosto. Al encuentro llegaron simpatizantes de distintos barrios de la ciudad y de localidades cercanas.
La condición de intendente y candidato ordenó el discurso alrededor de un balance de gestión. Cisneros pidió a los vecinos que renovaran la confianza y presentó la elección como una decisión entre sostener el proceso iniciado o interrumpirlo. En lugar de introducir un programa separado de su administración actual, vinculó su propuesta electoral con las obras que atribuye al municipio durante los últimos años.
El primer dato de ese inventario fue la pavimentación de más de 40 cuadras. Cisneros sumó la modernización del alumbrado público mediante tecnología LED y la habilitación de un nuevo frigorífico. Las tres intervenciones ocupan escalas diferentes —calles, servicios urbanos e infraestructura productiva—, pero fueron reunidas por el candidato como señales del mismo rumbo de transformación local.
En su exposición, el intendente relacionó esas obras con objetivos de infraestructura, empleo y calidad de vida. El frigorífico apareció asociado a la dimensión productiva, mientras la pavimentación y las luminarias integraron la mejora urbana que la gestión exhibe ante los votantes. El argumento de campaña no estuvo puesto solamente en la ejecución material, sino en la idea de que esas intervenciones pueden sostener nuevas oportunidades para las familias de Monte Quemado.
El cierre también mostró la trama política que acompaña la candidatura. Cisneros agradeció la presencia de vecinos, militantes y dirigentes, y realizó un reconocimiento específico a los comisionados municipales que participaron del acto. También destacó el apoyo de María Ferreyra, intendenta de Pampa de los Guanacos, una presencia que proyectó el cierre más allá de la cabecera del departamento Copo y hacia la dirigencia de localidades vecinas.
En el tramo final, el candidato volvió a colocar la participación electoral como condición para la continuidad. Su convocatoria fue a concurrir a las urnas el 2 de agosto para mantener un camino que definió mediante más obras, oportunidades y futuro para las familias. Con esa formulación, Cisneros convirtió el cierre en una petición directa de respaldo, apoyada en resultados que atribuye a su período en el gobierno municipal.
La campaña terminó sin otro paso intermedio: después de la veda, la definición corresponderá a los electores de Monte Quemado. Las obras enumeradas, el apoyo de la estructura regional y la promesa de continuidad quedaron como los tres componentes del mensaje final. El próximo hecho será la votación municipal del domingo, cuando se resolverá si el balance presentado por el intendente resulta suficiente para renovar la confianza solicitada.