Victoria Villarruel participó en Tucumán de los actos oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina y ubicó el debate federal en el centro de su mensaje político. La vicepresidenta acompañó al gobernador Osvaldo Jaldo en el izamiento de la Bandera Nacional en Plaza Independencia y en el Solemne Tedeum realizado en la Catedral tucumana.
La visita se inscribió en una agenda institucional que incluyó la vigilia previa, la presencia de autoridades nacionales y provinciales, y el acompañamiento de representantes municipales. Villarruel destacó la invitación de Jaldo y valoró el recibimiento de la provincia, en una jornada atravesada por el peso simbólico de Tucumán en la historia argentina.
En sus declaraciones, la vicepresidenta remarcó que la Argentina no puede pensarse desde una única centralidad política. Planteó que un federalismo real exige que las autoridades nacionales recorran las provincias, conozcan sus problemas concretos y reconozcan los valores que sostienen la vida pública fuera del área metropolitana.
El mensaje tuvo un tono institucional antes que partidario. Villarruel agradeció al gobernador y al pueblo tucumano, subrayó la hospitalidad local y señaló que durante la jornada pudo dialogar con autoridades nacionales, provinciales, senadores e intendentes de los 19 municipios de Tucumán.
La vicepresidenta también anticipó su participación en el desfile cívico-militar, al que definió como una muestra de lo mejor de la provincia. En ese marco, vinculó la conmemoración patria con la necesidad de recuperar una mirada más integrada del país, en la que las provincias no aparezcan solo como escenario ceremonial sino como parte activa de la decisión nacional.
Sobre el cierre, Villarruel incorporó una dimensión social a su discurso. Convocó a mirar a los sectores más desfavorecidos, a las personas con discapacidad, a los jubilados, a los niños y a quienes atraviesan dificultades económicas, y sostuvo que la salida argentina requiere solidaridad y unidad entre ciudadanos.
La presencia de la vicepresidenta en Tucumán reforzó así una lectura política del Día de la Independencia: la memoria histórica como punto de partida para discutir el federalismo, la representación territorial y el vínculo entre la Nación y las provincias.