La Libertad Avanza no tendrá competencia interna para definir su conducción en Concordia después de que Eduardo Beswick resolviera no presentar lista. La elección estaba convocada para el 3 de octubre como repetición de los comicios partidarios anulados en 2025. Con el cierre de nóminas ya cumplido, Ignacio Cabrera quedó como único postulante a la presidencia departamental y la Junta Electoral deberá formalizar su proclamación si verifica que se encuentran cumplidos los requisitos.
Beswick había sido candidato a intendente en 2023 por la boleta local que acompañó a Javier Milei y terminó tercero, detrás del radical Francisco Azcué y del peronista Armando Gay. Dos años después disputó la conducción partidaria con la lista 2 B frente a la lista 2 A encabezada por Cabrera. Aquella competencia terminó judicializada, con denuncias de fraude, enfrentamientos entre dirigentes y una impugnación sobre la documentación utilizada en una de las mesas.
En febrero de 2025, la Justicia Electoral de Entre Ríos, a cargo del juez Leandro Ríos, declaró nula la elección. La decisión se apoyó, entre otros elementos, en una mesa donde aparecieron 181 sobres y solo 166 firmas de afiliados. La diferencia superó el margen aceptado por la jurisprudencia y no pudo ser reconstruida porque faltaban actas y materiales que permitieran realizar un recuento definitivo.
El fallo también consideró que los órganos partidarios no habían actuado con la diligencia necesaria para resolver la impugnación en la instancia interna. A esa deficiencia se sumaron sobres sin firmas de las autoridades de mesa y la ausencia de una explicación sobre el destino de documentación relevante. La combinación de diferencias numéricas, falta de respaldo y imposibilidad de revisar el escrutinio llevó a ordenar una nueva elección. Como la cantidad de sobres superaba por quince a la de firmas, no era posible determinar qué votos correspondían a afiliados efectivamente registrados en esa mesa. La falta de documentación impidió subsanar esa diferencia mediante una revisión posterior y emitir un resultado partidario verificable.
El calendario aprobado en agosto fijó el 19 de septiembre como cierre de listas y el 3 de octubre como fecha para volver a votar. Cabrera presentó una nómina con los mismos integrantes que habían acompañado su candidatura en 2025. Beswick, en cambio, enfrentó dificultades para reunir nuevamente a su grupo, incluida la salida de Adriana Echeverriborda Puyol, quien había sido candidata a vicepresidenta partidaria y luego se alejó de la actividad política.
Al comunicar su decisión, Beswick afirmó que declinaba sus aspiraciones después de conversar con las autoridades provinciales y que priorizaba la unidad con vistas a las próximas elecciones. El retiro cerró una etapa de negociaciones que había tenido varios intentos fallidos de convivencia entre los dos sectores. También despejó el camino para el esquema provincial encabezado por Roque Fleitas, con el que Cabrera se encuentra alineado.
La ausencia de competencia evita una nueva votación, pero no borra los antecedentes del conflicto. La conducción que resulte proclamada tendrá que recomponer vínculos entre afiliados que se enfrentaron durante casi dos años y establecer mecanismos internos capaces de evitar otra controversia documental. El proceso también deja una referencia institucional: cuando las diferencias entre votos, firmas y actas impiden verificar un resultado, la justicia electoral puede ordenar la repetición completa.
La Junta Electoral partidaria deberá emitir ahora la resolución que reconozca a Cabrera como presidente departamental de Concordia. A partir de esa formalización comenzará otra etapa, centrada en la integración del sector de Beswick y en la preparación política local. La unidad anunciada quedará sometida a prueba cuando se distribuyan responsabilidades y candidaturas, ya sin una interna inmediata pero con las diferencias de 2025 todavía presentes en la organización.