La industria metalúrgica de Córdoba acumula una pérdida de 4.168 puestos de trabajo desde diciembre de 2023. La reducción equivale al 10,5 por ciento del empleo sectorial y representa un ritmo cercano a 150 bajas por mes. El nuevo diagnóstico del Observatorio de la Actividad Metalúrgica de Córdoba combina ese retroceso laboral con menores niveles de producción y rentabilidad en una parte amplia de las empresas provinciales.
En abril, el sector registraba 37.694 trabajadores, 1.354 menos que en el mismo mes de 2025. La caída interanual fue del 3,5 por ciento, una variación equivalente a 113 empleos perdidos por mes durante ese período. La comparación con diciembre de 2023 muestra un deterioro más extenso y permite distinguir una contracción que no se limita a una sola medición mensual.
El Observatorio identificó dos momentos de la caída del empleo. El primero se produjo al comienzo de 2024, después de la devaluación aplicada al inicio del gobierno de Javier Milei. El segundo comenzó en noviembre de 2025, cuando la actividad productiva volvió a frenarse. La secuencia ubica las pérdidas de puestos dentro de dos tramos de contracción y conecta la situación actual con un proceso iniciado más de dos años atrás.
Los datos de producción de julio confirman el deterioro. El 40,3 por ciento de las industrias fabricó menos que un año antes, el 31,9 por ciento mantuvo el volumen y solo el 26,4 por ciento logró incrementarlo. En mayo de 2025, las empresas con menor actividad eran el 32,2 por ciento y aquellas en crecimiento alcanzaban el 33,3 por ciento. La comparación muestra un aumento del grupo en retroceso y una reducción de las firmas que expanden su producción.
El ajuste no se distribuye de la misma manera en todos los indicadores. En julio, el 65,3 por ciento mantuvo sus planteles, el 15,3 por ciento los aumentó y el 19,4 por ciento los redujo. Sin embargo, el 55,5 por ciento informó una caída de rentabilidad, frente a un 23,6 por ciento que logró sostenerla y un 16,7 por ciento que consiguió mejorarla. La estabilidad del empleo en la mayoría de las firmas convive así con márgenes económicos más débiles.
También aparecen diferencias pronunciadas entre ramas. Gastón Utrera, titular del Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica, señaló que los proveedores de petróleo, gas y minería son los únicos sin problemas y que el 75 por ciento espera vender más que en 2025. En contraste, el 66,7 por ciento de las terminales automotrices y el 53,8 por ciento de las autopartistas redujeron ventas en los últimos cuatro meses. Córdoba, que llegó a concentrar el 35 por ciento de la producción automotriz argentina, representa ahora entre el 19 y el 20 por ciento: el informe deja una industria fragmentada entre pocos proveedores en expansión y un núcleo fabril que continúa perdiendo actividad, rentabilidad y empleo.